miércoles, 28 de enero de 2009

a sensu contrario

Leo en un articulo de Juan Manuel de Prada, que a su vez cita el libro "Elegía para un americano" ,que existe una enfermedad que se llama "Síndrome de Capgras" y que describe diciendo que quienes lo padecen descubren súbitamente que han dejado de amar a las personas que durante años amaron sin desfallecimiento y que puesto que estas personas antaño amadas conservan inalterable su apariencia física, los aquejados concluyen que han sido suplantadas por dobles .
Yo esta enfermedad rara no la conozco , pero si me he topado con su contraria, ver en alguien que no es , que ni siquiera se asemeja en el físico o en el tono de voz, ni en al forma de pasar por la vida ,a quien creemos querer.
Una vez por aquí alguien me confundió con otra y tal era su certeza que hasta me hizo dudar al principio sobre la posibilidad de que nos hubiéramos llegado a conocer.
Quizás era un síndrome de Capgras en sentido contrario porque acabé multiplicada en distintos nombres , alias nicks, todos ellos tratados con amorosa ternura.
Incluso hoy, instalados ya en la amistad me queda la duda de que esa persona sepa quien soy y sobre todo quien no soy.

12 comentarios:

belita dijo...

Mientras tú sepas quien no eres y quien quieres ser creo que no hay mayor problema.

Besos

P.D.: Que sepas que me has hecho buscar en Google la dichosa enfermedad esa de nombre raro.

m+o dijo...

Y si tu eres todas ellas y una sola a la vez?
No si es la Santisima Trinidad o que las mujeres sois muy complicadas.

Mil+

El Secretario dijo...

Hola Casilda.


Y es que algunos somos tan obcecados que nos empeñamos en querer ver lo que queremos ver donde no está.

Y así nos forjamos historias construidas sobre sueños, como castillos de arenosos recuerdos/deseos/temores...


Abrazo forjador.

protos669 dijo...

Hola Casilda,

No conocia susodicho síndrome, pero tampoco es extraño ya que siguen existiendo muchas cosas que desconozco.

Pero una cosa si que se, que mientras tú sepas quién eres siempre seras demasiado fuerte para cualquiera que intente hacerte cambiar y/o moldear.

Muchos, muchisimos besos desde mi rincón.

Carlos Paredes Leví dijo...

No conocía el citado Síndrome pero me ha parecido muy original su posterior reflexión. Ni siquiera nosotros sabemos quiénes somos en todo momento, así que imagínese en lo que respecta a los otros....incluso los personajes de los libros cambian con posteriores lecturas.

Un saludo.

TORO SALVAJE dijo...

El blog se presta a ello.
Y la soledad ayuda.
Todo mezclado se sirve desde el helado corazón.

Besos.

Edanmir dijo...

La memoria y los recuerdos pueden ser un colchón mullido donde reposar nuestras relaciones, pero no seria bueno en ocasiones actuar como si todo fuese nuevo. Salu2

Arcángel Mirón dijo...

Yo soy yo, digan lo que digan.

:)

Hay un poema de Gustavo Nápoli que dice "dime con quién andas y te diré quién eres; yo ando conmigo mismo, dime si soy lo que tú crees".

coco dijo...

Yo a veces también me confundo con otro y no me reconozco. Y me odio de repente. Pero creo que no es un síndrome, es la edad. O el riego.

Dr.Mikel dijo...

Su causa podría ser una desconexión entre el sistema de reconocimiento visual y la memoria afectiva.
Este sindrome se de
da muy a menudo entre parejas o matrimonios tras muchos años de convivencia, un buen dia no reconoces al que tienes delante y crees que se trata de un impostor.
Dios mio, que me lo han cambiaooo, jajaja.

Margot dijo...

Hay un libro de Oliver Sacks que se titula: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero... y es igual de real que el síndrome que tú cuentas.

Ya ves, majaras todos y tan sencillo.

Un beso.

Sintagma in Blue dijo...

Coincido más con tu sensación.